Odontología

¿Qué son las aftas y cómo tratarlas?

Las aftas bucales son pequeñas úlceras o lesiones que aparecen en el interior de la boca: labios, interior de las mejillas, encías, incluso en la lengua o la úvula. Suelen ser pequeñas, ovaladas, blanquecinas y poco profundas, pero pueden provocan un dolor muy intenso. Estas lesiones son una de las enfermedades bucales más comunes, ya que se estima que 1 de cada 5 personas las ha sufrido alguna vez.

¿Por qué aparecen las aftas bucales?

Las aftas pueden aparecer a cualquier edad y el origen es desconocido, pero se han relacionado con muchos motivos tales como:

  • Roce de la dentadura con las mucosas de la boca y las automoderduras.
  • Productos químicos, sustancias muy calientes, pastas de dientes o medicamentos.
  • Alergias alimentarias.
  • Infecciones o sistema inmunitario deprimido.
  • Estrés.
  • Trastornos hormonales.
  • Tabaquismo.

Dependiendo de lo que la haya causado, un afta puede tardar más o menos en salir, pero suele comenzar como una pequeña lesión blanca rodeada de piel irritada e inflamada de color rojo intenso.

No hay una terapia específica para esta afección, pero el tratamiento general se basa en aplicar tópicos locales o enjuagues con antinflamatorios (como la carbenoxolona, dexametasona, triamcinolona) o antibióticos (tetraciclina, minociclina). Es recomendable no utilizar enjuagues bucales que incluyan alcohol, puesto que la herida puede empeorar. En su defecto se puede utilizar agua con sal. Las heridas suelen cicatrizar en períodos de tiempo entre 7 y 14 días y el dolor normalmente dura menos, entre 7 y 10 días.

¿Cómo evitar la aparición de aftas bucales?

Para evitar la aparición de las aftas bucales es recomendable llevar una higiene bucal adecuada, tener una dieta variada rica en frutas y verduras, sobre todo vitamina C y Omega-3 y evitar las comidas muy calientes.

Por último, es conveniente distinguir un afta de un herpes oral. Se diferencian sobre todo por su localización y por el tipo de lesión. El herpes oral es contagioso y es provocado por un virus, y son pequeñas ampollas que se rompen fácilmente, dolorosas y localizadas principalmente en la comisura, en el labio y en la zona perioral. En cambio, las aftas bucales son de color blanco, poco profundas y limpias y aparecen siempre en el interior de la boca. No es una patología contagiosa.

Las aftas en principio no representan un riesgo para la salud, pero si las heridas tienden a reaparecer, presentan un gran tamaño y son profundas, o el dolor persiste pasados los 10 días desde su aparición, es importante acudir a un especialista para descartar otros problemas. En Navarro Clínica Dental contamos con un equipo de profesionales expertos en todo tipo de tratamientos y podemos ayudarte. No dudes en contactar con nosotros a través de nuestro formulario web, nuestro teléfono 923 219 450 o pasarte por nuestra clínica dental situada en Plaza del Mercado, 17. ¡Te esperamos!

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