Cuando se habla de implantes dentales, muchas veces se piensa solo en recuperar un diente para poder masticar mejor o cerrar un espacio visible al sonreír. Sin embargo, la pérdida dental no afecta únicamente a la boca: también puede influir en la forma del rostro. En determinados casos, reponer un diente con un implante no solo devuelve función y estética dental, sino que también mejora el soporte del labio y el equilibrio facial.
¿Qué relación hay entre dientes y forma del rostro?
Los dientes y el hueso que los rodea forman parte de la estructura que sostiene los tejidos blandos de la cara, especialmente los labios. Cuando se pierde un diente, con el tiempo también se produce una reabsorción del hueso en esa zona. Este proceso puede generar:
- Hundimiento del labio superior o inferior
- Aparición de pliegues más marcados
- Sensación de “labio caído” en un lado
- Asimetrías leves al sonreír o en reposo
Estos cambios suelen ser progresivos y muchas personas no los relacionan directamente con la ausencia de una pieza dental.
Cómo puede ayudar un implante en estos casos
Un implante dental sustituye la raíz del diente perdido y permite colocar una corona que recupera volumen y soporte en la zona. Al restablecer la estructura interna, se puede:
- Mejorar el apoyo del labio
- Recuperar la proyección del perfil
- Equilibrar la sonrisa cuando un lado está más colapsado
- Reducir el aspecto de “vacío” en el tercio inferior de la cara
No se trata de un tratamiento estético facial en sí mismo, pero sí puede tener un impacto visible en la armonía del rostro.
No es solo cuestión de “rellenar un hueco”
Para lograr este efecto, la planificación es clave. No basta con colocar un implante donde falta un diente, sino que es necesario valorar la cantidad y calidad de hueso disponible, la posición tridimensional del implante, la forma y el volumen de la futura corona y su relación con los labios tanto en reposo como al sonreír. En algunos casos puede ser necesario realizar injertos óseos o de encía para recuperar el volumen perdido y conseguir un resultado natural.
Una visión integral del tratamiento
Los implantes dentales no solo se planifican desde el punto de vista de la mordida, sino también considerando la estética de la sonrisa y su relación con el rostro. Evaluar labios, perfil y proporciones faciales forma parte de un enfoque más completo, especialmente en zonas visibles.
Reponer un diente perdido no es solo cerrar un espacio: también puede significar recuperar soporte, simetría y naturalidad en la expresión. Una valoración individual permite entender hasta qué punto un implante puede influir no solo en la boca, sino en la armonía facial en conjunto. Si quieres saber más, consulta con tu dentista en Salamanca. En Navarro Dental somos expertos en implantes. Puedes contactarte con nosotros a través de nuestro formulario de contacto o a través de Whatsapp. También puedes pasarte por nuestra clínica dental situada Plaza del Mercado 17. en Salamanca. Estaremos encantados de ayudarte.