Cada vez son más las personas mayores de 60 años que deciden recuperar su sonrisa mediante implantes dentales. Gracias a los avances en implantología, hoy es posible rehabilitar piezas perdidas con resultados muy naturales y duraderos incluso a edades avanzadas.
Sin embargo, con el paso de los años nuestro organismo experimenta cambios que también afectan a la boca. Las encías, el hueso maxilar y otros tejidos evolucionan con el envejecimiento, por lo que es importante conocer cómo pueden influir en un tratamiento con implantes. La buena noticia es que la edad, por sí sola, no suele ser un impedimento para colocarlos.
¿Qué ocurre con el hueso al envejecer?
El hueso es un tejido vivo que se renueva continuamente. Con el paso de los años este proceso se vuelve más lento y, en algunas personas, puede producirse una disminución de la densidad ósea.
Además, cuando se pierde un diente y no se reemplaza durante mucho tiempo, el hueso que lo sostenía deja de recibir estímulos al masticar y comienza a reabsorberse de forma progresiva. Esta pérdida de volumen puede dificultar la colocación de un implante, aunque en muchos casos existen soluciones como los injertos óseos o las técnicas de regeneración que permiten recuperar el soporte necesario.
¿Las encías también cambian con la edad?
Sí. Con los años las encías pueden volverse más finas y retraerse ligeramente. Además, es frecuente que aparezcan problemas periodontales si no se ha mantenido una buena higiene oral durante toda la vida.
Unas encías sanas son fundamentales para el éxito de cualquier implante dental. Antes de iniciar el tratamiento, el odontólogo comprobará que no exista enfermedad periodontal activa y, si fuera necesario, realizará el tratamiento correspondiente antes de colocar los implantes. Mantener unas encías saludables ayuda a prolongar la vida útil de los implantes y a conservar una sonrisa estética.
¿La edad es un problema para colocar implantes?
No. Más que la edad cronológica, lo realmente importante es el estado general de salud del paciente. Actualmente es habitual colocar implantes con excelentes resultados en personas de 70, 80 o incluso más años, siempre que presenten unas condiciones médicas adecuadas y una buena salud bucodental.
En cada caso se realiza un estudio personalizado que incluye pruebas radiológicas y una valoración completa para determinar cuál es el tratamiento más indicado.
Muchas personas creen que padecer osteoporosis, diabetes o hipertensión impide recibir implantes dentales. Sin embargo, esto no siempre es cierto. Cuando estas enfermedades están correctamente controladas, en la mayoría de los casos es posible realizar el tratamiento con total seguridad.
Lo importante es que el odontólogo conozca el historial médico del paciente, la medicación que toma y valore cada situación de forma individual. Cada paciente envejece de manera distinta. Por eso, antes de colocar un implante es imprescindible realizar un diagnóstico completo que permita valorar el estado del hueso, las encías y la salud general.
La planificación individualizada permite elegir la técnica más adecuada y aumentar las probabilidades de éxito del tratamiento a largo plazo.
En Navarro Dental, en Salamanca, estudiamos cada caso de forma personalizada para ofrecer la mejor solución en implantología, independientemente de la edad del paciente. Gracias a la tecnología de diagnóstico digital y a un tratamiento cuidadosamente planificado, nuestros dentistas en Salamanca pueden evaluar el estado del hueso y las encías y diseñar la opción más adecuada para recuperar la función y la estética de tu sonrisa.
Si has perdido uno o varios dientes y quieres saber si los implantes dentales son una buena opción para ti, puedes visitarnos en Plaza del Mercado 17, 37001, Salamanca. Estaremos encantados de resolver todas tus dudas y realizar una valoración personalizada. También puedes enviarnos un mensaje por Whastapp o escribirnos a info@navarroclinicadental.com para solicitar una cita.
