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Periodontitis y enfermedades cardiovasculares: la conexión entre la salud de las encías y el corazón

periodontitis y corazon

Durante años, la periodontitis se ha considerado una enfermedad limitada a la boca. Sin embargo, la investigación científica de las últimas décadas ha demostrado que su impacto puede ir mucho más allá de los dientes y las encías.

Hoy sabemos que la inflamación crónica provocada por la periodontitis puede relacionarse con diversas enfermedades sistémicas, entre ellas las cardiovasculares. Aunque la periodontitis no provoca directamente un infarto o un ictus, sí puede contribuir a aumentar el riesgo en determinadas personas.

Comprender esta relación pone de manifiesto la importancia de cuidar la salud periodontal como parte del bienestar general.

La periodontitis: una inflamación que no se queda en la boca

La periodontitis es una infección bacteriana crónica que destruye progresivamente los tejidos que sostienen los dientes, incluyendo las encías, el ligamento periodontal y el hueso alveolar.

Cuando la enfermedad progresa, las bacterias presentes bajo la encía y las sustancias inflamatorias que produce el organismo pueden pasar al torrente sanguíneo, especialmente durante actividades cotidianas como el cepillado, el uso del hilo dental o la masticación. En personas con una periodontitis avanzada, este fenómeno puede repetirse durante años.

¿Qué relación existe con las enfermedades cardiovasculares?

Numerosos estudios han encontrado una asociación entre la enfermedad periodontal y un mayor riesgo de desarrollar patologías cardiovasculares como:

  • Enfermedad coronaria.
  • Infarto agudo de miocardio.
  • Ictus
  • Enfermedad arterial periférica.

Aunque todavía se continúa investigando el mecanismo exacto, existen varias hipótesis respaldadas por la evidencia científica.

Por un lado, la inflamación crónica producida por la periodontitis genera un aumento de mediadores inflamatorios que circulan por todo el organismo. Estos pueden favorecer el desarrollo de aterosclerosis, un proceso en el que las arterias se endurecen y estrechan por la acumulación de placas.

Por otro lado, se han identificado bacterias propias de la enfermedad periodontal en placas ateromatosas extraídas de arterias, lo que sugiere que determinados microorganismos orales podrían participar en los procesos inflamatorios vasculares.

Una relación que no implica causalidad

Es importante aclarar que tener periodontitis no significa que una persona vaya a sufrir un problema cardiovascular. Lo que muestran las investigaciones es una asociación consistente entre ambas enfermedades, probablemente favorecida por factores de riesgo comunes como el tabaquismo, la diabetes, la obesidad o determinados hábitos de vida.

Por ello, los especialistas consideran la salud periodontal como un componente más dentro del control global de la salud.

Existe además una relación especialmente estrecha entre periodontitis y diabetes. La diabetes mal controlada aumenta la susceptibilidad a sufrir enfermedad periodontal, mientras que la inflamación provocada por la periodontitis puede dificultar el control de los niveles de glucosa.

Esta relación bidireccional explica por qué el tratamiento periodontal forma parte del manejo integral de muchos pacientes diabéticos. Algo similar ocurre con otras patologías inflamatorias crónicas, en las que mantener una buena salud bucodental puede contribuir a mejorar el estado general del paciente.

¿Puede el tratamiento periodontal reducir el riesgo?

Diversos estudios han demostrado que tratar la periodontitis reduce la carga inflamatoria del organismo y mejora determinados marcadores relacionados con la salud cardiovascular.

Aunque todavía no puede afirmarse que el tratamiento periodontal prevenga directamente infartos o ictus, sí existe consenso en que controlar la inflamación crónica supone un beneficio para la salud general. Por ello, las revisiones periodontales periódicas adquieren una importancia que va mucho más allá de conservar los dientes.

La enfermedad periodontal suele avanzar de forma silenciosa durante años. Muchas personas no experimentan dolor hasta fases avanzadas, cuando ya existe pérdida de hueso y movilidad dental.

La boca forma parte del organismo y no puede entenderse de manera aislada. Mantener unas encías sanas no solo ayuda a conservar los dientes, sino que también contribuye a reducir procesos inflamatorios que pueden influir en la salud general.

En Navarro Clínica Dental, en Salamanca, realizamos un diagnóstico periodontal completo para detectar de forma precoz la enfermedad de las encías y diseñar un tratamiento adaptado a cada paciente. Si notas sangrado al cepillarte, retracción de las encías o cualquier otro signo de enfermedad periodontal, no dudes en visitar a tu dentista en Salamanca. Estaremos encantados de valorar tu caso y ayudarte a mantener una sonrisa sana durante muchos años. También puedes llamarnos al 923 219 450 o escribirnos a info@navarroclinicadental.com para solicitar una cita.